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El baño de Ryoko Hori
¿RECUERDAS LOS AROMAS DE TU INFANCIA? Ryoko Hori quiere revivir tus recuerdos fortaleciendo la conexión entre la mente y el cuerpo a través del fascinante mundo de los aromas.
¿RECUERDAS LOS AROMAS DE TU INFANCIA? Ryoko Hori quiere revivir tus recuerdos fortaleciendo la conexión entre la mente y el cuerpo a través del fascinante mundo de los aromas.
Hace 10 años, dejó Japón y con ello una carrera en la moda, y comenzó a estudiar masoterapia en Australia, ayurveda en India y, finalmente, perfumería clásica en Francia. Hoy se encuentra en lo que ella llama un salón de los sentidos en Neukölln, Berlín.

"Parece que hemos desarrollado nuestra visión mucho más que el resto de nuestros sentidos."
Reconectar con la naturaleza
El salón de Ryoko es más que un negocio: tiene la misión de reconectar a las personas modernas con su cuerpo y sus sentidos. La atención plena y la meditación se han redescubierto en los últimos años, creando una conciencia sobre la importancia de priorizar la paz mental. Ryoko medita a diario y dirige talleres de meditación en la sala de tatami, pero también quiere añadir la capa de conectar el cuerpo y la mente a través de nuestros sentidos, a menudo olvidados:
"Parece que hemos desarrollado nuestra visión mucho más que el resto de nuestros sentidos. Y si usas mucho un sentido, en algún momento debilitarás los demás. Hoy en día, la visión es nuestro sentido primario, pero tendemos a olvidar que cuando nacemos, el olfato es el más desarrollado de todos: es precisamente la forma en que percibimos el mundo por primera vez. Necesitamos volver a practicar el uso del olfato y el gusto, para conectar con el cuerpo como un todo", nos cuenta Ryoko mientras vierte té verde japonés tradicional, hōjicha, en una de sus muchas tazas de arcilla hechas a mano. Maneja su entorno con movimientos delicados y elegantes, disponiendo cada cosa con atención."


Una cuestión personal
Ryoko estudió las formas tradicionales de las cosas, pero busca su propio camino en todo lo que hace. Algo que parece correr por su familia, como ella misma cuenta:
"Por parte de mi madre, me siento muy unida a mi bisabuela. A principios del siglo XX, Japón era una sociedad muy conservadora, pero ella tenía su propia papelería, un ryokan (casa de huéspedes japonesa, N. de la R.) y también un salón de pachinko (juego recreativo japonés, N. de la R.), algo muy inusual para las mujeres de entonces. Sentí la necesidad de saber más sobre ella, y ahora he empezado a crear un aroma especial para ella." El aroma se elaborará sobre una base de sándalo, canela, clavo y oud, uno de sus favoritos personales, utilizado durante siglos en Japón.
"Al igual que ella", dice Ryoko, "quiero encontrar mi propio camino. Me parece fascinante entender la forma tradicional, pero quiero hacer el camino mío."
Todo lo que hace Ryoko es un asunto personal. Una historia personal que narra el origen de cada cosa en la tienda lleva su impronta en forma de notas escritas a mano o etiquetas hechas en una vieja máquina de escribir que hay detrás del mostrador.
"Todo lo que hacemos es aún a muy pequeña escala, por eso me gusta hacerlo personal. Significará algo más para la gente cuando conozcan la historia que hay detrás y reciban también pequeñas notas escritas a mano", dice Ryoko.
"Al igual que ella", dice Ryoko. "Quiero encontrar mi propio camino."


El aroma de los recuerdos
Ryoko compara la aplicación de aceites sobre la piel con el acto de comer, y su elaboración con la cocina. Le fascina la piel y no deja de referirse a ella como el órgano más grande del cuerpo. Así como es muy consciente de lo que come, aunque sea Daniel quien cocina, le importa verdaderamente el origen de sus ingredientes. Hace poco viajó a India con su padre en busca de nuevos ingredientes, y su impronta personal es perceptible en cada paso de todos los procesos. La implicación directa lleva tiempo, pero quizá ese sea también su ingrediente secreto:
"Todos los aromas cuentan su propia historia, no en último lugar por el largo tiempo que conlleva crearlos", dice Ryoko, y explica el proceso de elaborar un nuevo aroma o aceite: la mezcla de aceites esenciales, la espera para que los distintos aromas se fusionen, y la vuelta al día siguiente para comprobarlo, solo para empezar de nuevo. Guarda todo, incluso las mezclas que no le gustan, y las vierte en una botella grande para ver qué resulta: un conjunto de aromas fallidos que juntos podrían convertirse en algo mejor.
"Siempre puedo hacer más, pero los ingredientes nunca son los mismos. Todo cambia con el tiempo", dice Ryoko. El tiempo es un componente secreto, aunque crear aromas no es una ciencia exacta, explica:
"El olfato es uno de los sentidos directamente conectado con los centros cerebrales más primitivos, responsables de nuestras emociones y recuerdos. No puede haber respuestas definitivas porque la forma en que las personas experimentan los aromas no es la misma en todo el mundo: cambia con sus experiencias, sus raíces, el lugar y la cultura."
Aunque todos sus aromas y lociones son adictivos, quiere que experimentemos algo más a través de ellos que el placer puro. Quiere que nos permitamos dejar que los aromas nos lleven de regreso:
"Los aromas te permiten recordar los sabores de la infancia, a veces incluso los sueños", dice Ryoko con convicción, y nos deja con el deseo de un viaje aromático a través del tiempo.
"Los aromas te permiten recordar los sabores de la infancia, a veces incluso los sueños."

